CRÓNICA: ALICIA GARCÍADIEGO EN VIVAMÉRICA

Por Ángel de Jesús Cívico González

“Es el final de la historia lo que nos dice cómo se comienza”

Paz Alicia Garcíadiego. Fuente: mexicanosenespana.blogspot.com

Paz Alicia Garcíadiego. Fuente: mexicanosenespana.blogspot.com

Este año la Casa de América, situada en pleno corazón de Madrid, celebró ‘VivAmérica’ un festival que ha cumplido su quinto aniversario y pretendió mostrar el pensamiento y la cultura de los países latinoamericanos. Espectáculo al que no pudo faltar Paz Alicia Garcíadiego, reconocida guionista mexicana galardonada con numerosos premios como la Concha de Oro al mejor guión en el Festival Internacional de cine de San Sebastián, para hablar acerca de la imagen y la palabra, una de las más interesantes ponencias del festival. La guionista ha sido además reconocida en otras ciudades como Bogotá, La Habana o Venecia por trabajos como Mentiras Piadosas, El coronel no tiene quien le escriba, Profundo Carmesí, El Evangelio de las maravillas, o la película que le consiguió la Concha de Oro, La perdición de los hombres.

La ponencia, titulada “Las imágenes de las palabras” dio comienzo con una introducción a Garcíadiego, precedida de unas breves palabras del moderador en que se daba la bienvenida a los allí presentes. La guionista dio comienzo a su discurso, llamado “La chispa y el diablo: La elección de la historia para filmar” afirmando que su tema era uno que “siempre se daba por sentado” refiriéndose a cómo se decide qué es aquello que se va a filmar. “Y no es cierto. La mayoría de las personas no lo tienen claro, a excepción de Carlos Fuentes” continuó la ponente.

Garcíadiego estableció tres formas diferentes de comenzar un guión, bien por tema, bien por imágenes, o bien a través de la historia; “Yo probablemente porque vengo del mundo de la literatura, la forma con la que me siento más cómoda y que creo que funciona mejor es a través de la historia” aclaró la guionista, que a partir de este punto asentaría los pasos que sigue a la hora de redactar un guión de cine.

“La primera cosa que en mi caso hago es estructurar historia, es decir, simple y llanamente contarla. Contarla con un principio y un final” pues, en palabras de la propia ponente, desconfía de aquellas personas que empiezan a escribir una historia sin conocer el final de la misma. “En ese momento, la discutimos nuestro director y yo, vemos si nos interesa y hacemos la prueba del tiempo”, refiriéndose Garcíadiego a dejar pasar unos meses sin tocar la historia, y si al cabo de aquel tiempo seguía interesándose por la historia, si se le “metía en el corazón”, continuaría con ella. No obstante esta tarea es muy ardua, tal y como admite la guionista “No es una tarea fácil. Te juzga todo el mundo. Uno tiene que creer en el proyecto. Se le empeña [al proyecto] mucho sufrimiento, muchos desdenes”.

Continuó Garcíadiego explicando la siguiente fase de cómo elaborar un guión, lo que ella denomina el “método del pensamiento jesuítico”, en el que trata de adelantarse a las posibles críticas y ve todo aquello que puede fallar de su guión. Sin embargo, esto tiene su parte positiva pues “finalmente hay algunas ideas que subsisten, que permanecen” afirmó la ponente. Entonces es necesario tener claro el tema que se trata de contar con la historia, e ir eligiendo qué escenas van a componer la historia, “es tan sencillo como eso, pero sin embargo, a mí hasta este momento me ha sido imposible poder empezar una historia sin tenerlo claro”.

“Cuando se tiene ya el tema y el orden, es el momento en el que se tiene que empezar a trabajar” aseveró la célebre guionista. Acto seguido se dispuso a establecer una diferencia fundamental entre el cine y la literatura, y es el cometido que tienen las subtramas. Según Garcíadiego, las subtramas en la literatura sirven para enriquecer sobremanera la obra, incluso pueden llegar a convertir la obra en una obra maestra –para lo que usa como ejemplo las obras de Dostoievski– son las ramas del árbol en la literatura; no obstante, si se introducen numerosas subtramas en el cine pueden confundir al lector, por lo que su papel debe ser el de actuar como “raíces del árbol, que tienen un único objetivo: apuntalar la trama principal. Porque el cine es un arte que se construye del futuro hacia atrás. Por eso es tan importante el final”.

Para concluir su discurso, Garcíadiego quiso señalar el imprescindible papel que tiene el espectador a la hora de vislumbrar una película. Pues el cine, en opinión de la ponente, está entre la ficción, el tiempo real y el tiempo cinematográfico y es el público el que a través de su mente y su ansiedad por saber qué ocurrirá enlaza todos estos tiempos, dando sentido y coherencia al filme, “esas ganas de saber que va a pasar, esa es la esencia del guión cinematográfico”. Concluyó Paz Alicia Garcíadiego entre aplausos y vítores.

A continuación se daría paso a Lucía Puenzo, quien continuaría la ponencia por otros derroteros, centrándose en las diferencias entre el cine y la literatura, o mejor dicho, entre el guión de cine y la novela.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s