REPORTAJE: Equitación terapéutica

Por Jorge González Solano
La rama “faunatural” de las terapias fisioterapeutas.
Los caballos han acompañado al ser humano desde tiempos lejanos. Gracias su susceptibilidad de domesticación hemos echado mano de estos animales para nuestro beneficio. Previamente a la revolución industrial, se utilizaban como medio de transporte para el mensajero. Ahora los mensajes los recibimos por correo electrónico. Además usábamos caballos en la guerra, mientras que ahora enviamos tanques y aviones. Y también nos divertíamos con las famosas carreras de cuadrigas romanas, en tiempos del emperador Julio César; las batallas entre caballeros, allá por la Edad Media, y ahora, como un deporte olímpico: la hípica.Fundación "Caballo Amigo"
El caballo ha tenido unos usos u otros a medida que crecía en la historia. Podemos hablar de progreso, tanto humanístico, científico como recreativo, siempre para satisfacernos. Hoy tiene un nuevo uso y que no todo el mundo conoce. Un sentido terapéutico para tratar problemas físicos, emocionales, comunicativos, sociales, cognitivos y de aprendizaje para niños.
Como todo lo que carece de fuentes y de fundamentos fiables se lo considera leyenda o mito, se puede mentar la historia de que esta práctica se lleva haciendo en ciertas regiones asiáticas desde hace más de mil años. Aunque un nombre más legítimo es el del mexicano Rogelio Hernández Huerta, entrenador y preparador físico en este tipo de actividades y pionero en el mundo de la equinoterapia.
 Caballo Amigo es el nombre de una de las mejores fundaciones de la Comunidad de Madrid que destina a sus caballos para este tipo de actividades. Nacida en 1998 y situada en Villafranca del Castillo, cerca de Pozuelo. Desde entonces y hasta ahora, siempre se ha rodeado de profesionales en ámbitos ecuestres y médicos.
Las sesiones de terapia son de martes a viernes de cuatro a siete de la tarde. Desde las tres, Mara, Olivia y Astrid, ya están preparando a los caballos, muy bien domados, dándoles cuerda o montándoles para su posterior ejercicio en la pista. También colabora Cristina, haciendo prácticas y estudiando el curso de equitación terapéutica que allí se exige así como unas jóvenes voluntarias que se encargan de llevar los caballos e interactuar con los pacientes.
Aarón tiene 3 años y ha pasado los dos últimos viniendo a lo que para él es una de sus actividades que más le divierten. Nació con parálisis cerebral y tiene los músculos muy rígidos. Mara, fisioterapeuta, monta con él en el caballo procurando que su torso y su cuello queden bien erguidos y que sus piernas se relajen destensando su musculatura. Con un paseo de 45 minutos a la semana, Aarón consigue importantes avances en lo que se conoce como la hipoterapia de monta gemela.
“Capitán, ya viene Capitán”, repetía el nombre de su caballo radiante de felicidad la pequeña Sara, con  un ligero retraso madurativo. Ella monta sola en el caballo en lo que se conoce como Equitación terapéutica, acompañada de Astrid, quien dirige al rocín. A la misma hora que Sara viene Alfonso,padece síndrome de Down, aparentemente un poco tímido, pero esa vergüenza le desaparece cuando monta en su caballo. Sara y Alfonso coinciden juntos en la pista a la vez que realizan otros juegos como es tirar una pelota pequeña de goma a un cubo. Estos ejercicios sirven para controlar y percibir la distancia entre el paciente y un objeto.
Los padres de los chicos les acompañan a la entrada de la pista, tan contentos o más que sus hijos. Entre ellos coinciden que este tipo de terapia no es muy conocida y, como tal, no se suele recomendar en casi ningún sitio. No es la primera vez que los medios dedican algún espacio a los beneficios casi mágicos que proporcionan este tipo de animales. “Nosotros buscamos lo mejor para nuestro hijo”, afirman los padres de Aarón, “y este centro es el mejor que hemos visto en Madrid, por eso venimos aquí pese a que vivimos lejos”.  Es tanta la dedicación de los niños y de los padres que incluso en días de viento y amenaza de lluvia, las sesiones no se suspenden. Solo lo hacen cuando “se ponen malos, y aun así, siguen queriendo montar eh su caballo”, me cuentan.
Los padres de Sara aclaran que se enteraron de estas terapias gracias a compañeras del colegio que también habían asistido a esta fundación. También coinciden en la poca difusión y recomendación de la prodigiosa labor del equino así como en el doble efecto que conlleva y que es lo que más agradece todo el mundo: no es solo un beneficio terapéutico, es también una actividad de ocio para los niños que por nada se lo quieren perder.
A las siete, una vez acabadas todas las sesiones, el equipo de profesionales se reúne para comentar los trabajos realizados en el día y los avances y progresos que se han llevado a cabo.
Centrando el tema desde mi opinión personal, podría decir que incluso sabiendo que existía este tipo de terapia a grandes rasgos, nunca imaginé la cantidad de resultados provechosos y tan dispares que se consiguen. Cada semana, Aarón, Sara y Alfonso se adaptan mejor al estado que buscan en la fundación. Progresan en ámbitos físicos en cuanto al control cefálico, la adquisición del ritmo, la reducción de movimientos anormales, la potenciación y relajación muscular; En campos cognitivos en temas relacionados con la capacidad de atención, la memoria y la secuenciación; Y también fomentan la adaptación social. Existen casos de pacientes que puedan sentirse aislados de otros niños por su situación, pero dar un paseo con su caballo durante 45 minutos cada semana les genera un sentimiento de equidad y de autoestima para trabajar la personalidad y el ánimo de estos chicos. Una gran cantidad de resultados que el caballo es capaz de hacer.
 Caballo Amigo cerrará esta semana por Navidad. Volverán el 13 de enero, con unos caballos en plena forma y unos niños deseosos por retomar esa felicidad contenida en días festivos.
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ANÁLISIS: Recortes injustificados en la Universidad Complutense

Por Juan Carlos González Pérez

En una situación económica tan convulsa como la nuestra, los políticos buscan recortar en los sectores que menos lo merecen. Los colegiales del Cisneros, histórico Colegio Mayor de Fundación Directa de la UCM llevan un par de años denunciando la dejadez por parte de la Complutense de su hogar, en el que viven y conviven. Para la Universidad más numerosa de España, los Colegios Mayores son “centros universitarios idóneos para complementar la formación recibida en las aulas en los que el estudiante con inquietudes encontrará un lugar adecuado para desarrollar sus aficiones proyectándolas al servicio de la comunidad universitaria y de la sociedad”. Son por tanto “edificios que hay que mantener, optimizar y dinamizar” como dijo el rector José Carrillo en una visita al Colegio Mayor Teresa de Jesús.

Los Colegios Mayores son Centros de formación educativa y cultural. Fuente: Juan Carlos González Pérez

La realidad es que las instalaciones de esos edificios son deplorables. Espacios del Cisneros como el comedor se encuentran sin funcionamiento además de la reducción en el número de limpiadoras y de turnos de limpieza mientras que la Complutense sigue ingresando dinero y aumentando incluso el precio de cada uno de los residentes.

Para muchos, los Colegios son hogares de “niños ricos y sin problemas económicos” siendo un argumento muy utilizado para desviar la atención que merecen estas opciones de habitabilidad de estudiantes de provincia, muchos de los cuales tienen detrás a familias que se esfuerzan por pagar a sus hijos un Colegio donde poder vivir, estudiar y desarrollar determinadas actividades.

No solo el comedor y no solo el Cisneros. Los Colegios que rodean al anteriormente citado, están en pie de guerra por “no disponer de dinero para ninguna actividad cultura, deportiva, etc.” alegando “la congelación de cuentas por parte de la Administración de los Colegios Mayores” como denuncia Pablo Pérez, colegial del Cisneros. Los colegiales entienden que el contexto económico no es favorable pero si de verdad la pluralidad de actividades académicas, culturales y sociales constituyen un pilar de los Colegios Mayores, deben por tanto mantenerse en buen estado y no derivar en una dejadez que ronda la sinvergonzonería por parte de las instituciones que abogan por una “gestión adecuada” de dichas instituciones.

COMENTARIO: MARGIN CALL

Por Míriam Fernández Mata

El origen de la crisis hecho película

Margin Call pretende hacerse eco de las causas de una crisis económica que se ha convertido, sin haberlo pedido, en compañera inseparable de desgracias.

Ha aquí una breve sinopsis de lo que supone esta interesante película:

Uno de los mayores bancos del mundo cae ante la burbuja financiera creada por la propia entidad. El valor de los activos de la firma era insignificante y al ser vendido a muchos compradores por una  módica cantidad se ha arrastrado el problema a todo aquel inversor. Se prevé que tal acción mate al mercado durante años.

La naturaleza del problema viene dada por la gestión de la firma en los últimos meses. Al hacer paquetes de productos que vendían con valores muy diferentes, generaban enormes beneficios. Para llevar a cabo las transacciones, la empresa emplea un mes, por lo que se mantienen los activos en los libros más de lo aconsejable. Esto es un problema, ya que esos valores son hipotecas, y a mayor apalancamiento, mayor perfil de riesgo. No obstante, este sistema permitió durante mucho tiempo que no saltaran las alarmas.

La investigación de Eric Dave, completada por el analista de riesgo,  Peter Sulivan, puso en entredicho la gestión de la firma. Las indagaciones de los empleados confirmaban que los índices de volatilidad en los que se apoyaba la empresa habían sobrepasado los límites. Las consecuencias son alarmistas a la vez que desastrosas. Por ejemplo, una bajada de los activos de un 25% se traduce en una pérdida que sobrepasa el valor de la propia entidad.

El importante banco estadounidense se ha librado de valores y activos en apenas unas horas para poder liquidar al día siguiente. Se incentivó a los pocos trabajadores que quedaban en la firma a vender exitosamente los paquetes que quedaban a cambio de una generosa recompensa económica. Del éxito de esta operación se deriva la destrucción de muchos. Desde luego, este podría ser el fin de Wall Street.

Aquí se puede contemplar el tráiler del filme:

Fuente: www.youtube.com

ENTREVISTA: Juanjo Artero, actor

Por Juan Carlos González Pérez

¿Qué tal Juanjo?

Muy bien, aquí andamos.

Fuente: Internet

Premio Protagonistas por “haber demostrado ser un actor indispensable en las series televisivas”, ¿Qué se siente volver a ser reconocido tras éxitos de antaño como Verano Azul?

La verdad es que es un premio muy importante y a mí me ha sentado muy bien y me ha encantado recibirlo. Por supuesto que no me creo imprescindible porque si yo me muero se seguirán haciendo series pero yo se lo agradezco que lo hayan dicho. He tenido la suerte de estar en tres grandes series de la televisión española y es suerte -insiste- porque seguro que esas series con otros actores hubieran funcionado igual. Pero el hecho de estar ahí, de que te lo reconozcan después de 30 años me llena de orgullo y satisfacción.

¿Cómo han cambiado las producciones televisivas de aquella época a la actualidad? ¿Se está haciendo buena televisión en nuestro país?

Yo creo que antes se hacía muy buena televisión y ahora ha cambiado y se está haciendo muy buena televisión. Se rueda en cine, se graba en video, surge el sonido directo por tanto hay más posibilidades técnicas para que salga más barato el producto. Hay más calidad de televisión, más y mejor gente preparada para hacer televisión y el lenguaje de televisión ha cambiado desde las series que se hacían antes a las de ahora.

En el Barco trabajas con estrellas juveniles como Mario Casas y no tan juveniles como Belén Rueda ¿Qué te aporta este viaje en un Barco tan dispar?

Tanto de Mario, que es más joven y es un ídolo de masas una persona joven pero con gran experiencia como de Belén. Pero no solo de ellos sino de cualquier compañero como Javier -Hernández-, hay que ir chupando hasta de la niña de 6 años que te puede enseñar muchas cosas. Trabajar con gente buena siempre  hace que tu trabajo sea mejor porque te sirven la frase mejor que es lo que siempre digo. No se trata de una competición ya que jugamos todos en un mismo equipo.

¿Te preocupa la audiencia?

Claro que si, a todo el mundo le preocupa la audiencia sino la serie se va al garete y no deja de ser la economía personal. Con la que está cayendo es una alegría enorme tener audiencia en tu trabajo.

Te pregunto esto porque delante tienes a una gran serie como Cuéntame en TVE ¿En el equipo se busca conseguir un público diferente al de la serie de la pública o atraer al mismo público?

No, yo creo que tenemos un público común. Lo bueno es que hemos estado compitiendo ahí juntos y aguantamos los dos. Me alegro mucho de que haya dos series y dos maquinarias de producción y dos equipos de televisión y actores trabajando y viviendo de esto. Aunque sea otra cadena y otra empresa le deseo que le vaya muy bien. La competición: pues si nos llevamos el público de ellos pues será con todo el respeto y sabiendo que estamos compitiendo quizá con un público muy común otro no, pero hay mucha gente que compartimos y estamos sobreviviendo las dos series.

Hablemos de tu nueva obra teatral:

¿Cómo ves adentrarte en un proyecto teatral en estos tiempos de crisis? ¿Influye esta complicada situación en el teatro?

Yo creo que sí, que se nota un poco. El teatro no ha muerto y por otro lado seguro que con la crisis van pasando cosas a otro nivel. Porque también con la crisis y la carencia surge mucha genialidad de alguna manera. De no tener dinero tienes que estrujar el cerebro y a lo mejor teniendo dinero te lo estrujas menos por tanto la dificultad a nivel creativo yo creo que puede ser beneficiosa. Pero yo si vengo observando una bajada de público, a nosotros no nos va mal y nos mantenemos, pero si noto una bajada en general no solo por el público sino por el número de los espectáculos y por lo que me cuentan los compañeros de 2 años para adelante más o menos.

Fuente: Jorge G. Solano

¿Por qué situar la obra en un karaoke?

Eso es cosa del autor. Pero yo creo que el karaoke – que situado en los bajos de la calle como los personajes en un momento-  es un sitio que es perfecto para este tipo de personajes porque ellos (los creadores) observaron  en los karaokes a solitarios que tomaban un refresco mientras esperaban el turno de su canción y luego cantaban ellos solos cuando lo normal en un karaoke es ir con amigos para pasártelo bien, reírte y cachondearte. Por tanto, se refiere mucho a personajes solitarios que es lo que somos de alguna forma.

 ¿Es cierta ese rumor de que hacer comedia es más complicado que hacer un drama? ¿Qué piensas cuando en una escena que en teoría se tiene que reír el público no se ríe nadie?

No pasa nada. A ver, si por ejemplo hay gente que en todas las funciones no se ríe pues te extraña pero realmente la gente no sabe cuando tiene que reírse con lo cual no es una preocupación. El publico hay veces que se ríe y otras que no y te preguntas ¿por qué no? y se debe a diversos motivos como alguna pausa, el ritmo, de decirlo desde un sitio o de otro.

 ¿Influye que el público sea de un lugar o de otro?

Si, el público influye y sobre todo el día en que vengan. Entre semana la gente trabaja mientras que el público que viene el domingo suele venir descansado y es a las 7 de la tarde, más pronto. El público de primera hora del sábado está más despierto, por la noche a lo mejor te encuentras a un señor medio dormido que fue a la obra obligado por su mujer (risas) ya que ha madrugado para ir al teatro.

¿Un actor de teatro nace o se hace? ¿Qué consejos darías a los jóvenes que quieren dedicarse a la interpretación?

Les diría que se preparen, que se apunten a escuelas. Se aprende al principio y trabajando, pero como hay que empezar es en las escuelas. Cuanta más preparación tengan en todos los sentidos mucho mejor: dramático, expresión corporal, danza, clásica, voz, baile. Estudiar clásico o flamenco por ejemplo es vital ya que nunca se sabe el personaje que vas a interpretar.

¿Qué te queda por interpretar en el teatro y en la televisión? ¿Te gustaría ponerte en la piel de algún personaje en especial?

Se me va pasando el arroz pero, por ejemplo,  me gusta mucho Shakespeare y he hecho solo Romeo y Julieta por lo que me gustaría hacer un Hamlet, pero tampoco pasa nada. Seguro que el personaje que te queda por hacer ni lo conoces. Marco Antonio de Julio Cesar también me encantaría.

Y finalmente unas curiosidades:

Un personaje público…

Con quién te irías a un Karaoke a pasar la tarde: con Zapatero y Rajoy, me iría con los dos a hacer el ridículo todos que es muy sano.

A quien  le cantarías las 40: a quienes nos han metido en la crisis, a los que están enriquecidos y muriéndose de risa y llevándose beneficios en un momento de crisis. Les dedicaría la canción que decía “váyase usted a la mierda, ahí se pudra con su dinero”, “los ricos también mueren” o “nos vemos en el infierno.

Muchas Gracias Juanjo

A ti, Juan Carlos.

Investigación. ¿Es el mundo un lugar más seguro ahora que durante la Guerra Fría?

Por María Díaz Valderrama

El enfrentamiento que tuvo lugar entre 1945 y 1991, entre las dos potencias del momento, EEUU y URSS, conocido como “Guerra Fría”, alcanzó niveles de crisis política, tecnológica, militar, cultural e incluso económica, pero ninguno de los dos bloques llegó a tomar nunca acciones directas contra el otro. El motivo de esta situacion de no-ataque venía de que ambos paises sabían que la ofensiva al enemigo, con el uso del armamento nuclear podría llegar a suponer la autodestrucción, ya que los niveles de alcance eran muy elevados.

Como ejes influyentes de poder en el contexto internacional, cada potencia integraba a una serie de paises aliados, con lo que el ataque a uno suponía la respuesta de alguno de sus “socios”. De esta forma ambos bloques permanecieron durante casi cincuenta años inmoviles, pero continuamente coaccionados ante las presiones enemigas y llevando los enfrentamientos a otros territorios.

 

Antes de empezar con la comparación de la seguridad, para hacernos una idea de lo que podría haber sido la tercera guerra mundial (y además nuclear), hago referencia a un dato oficial. Al final de la Segunda Guerra Mundial, con la bomba atómica que Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki, murieron en apenas unos segundos 150 mil personas, otras 280 mil quedaron heridas, traumatizadas o con secuelas, incluso sus descendientes. Ni siquiera en los peores antentados terroristas actuales, los lúgubres 11S o 11M, se han producido un número igual de victimas. Es decir, la amenaza nuclear podía dar lugar, en pocos instantes, a millones de muertos, heridos y graves secuelas durante años. La amenza terrorista es permanente y continua pero su poder de destrucción en cada atentado es muchísimo menor.

El siglo XX, fue el de la guerra a muerte entre lo que podríamos llamar “sociedades libres” y los totalitarismos fascista y comunista y según ésta misma comparación, el siglo XXI será el de la confrontación entre el terrorismo de los movimientos fanáticos (nacionalistas y religiosos) y dichas “sociedades libres”.

Por una parte, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta la caída del Muro de Berlín, el miedo de la población hacía referencia a la amenaza nuclear del bloque enemigo, pero como he dicho antes, un ataque supondría la respuesta del enemigo y a fin de cuentas la autodestrucción, era una amenaza muy grande con demasiada destrucción como para llevarse a cabo. Quizás uno de los momentos de mayor crisis, o los que más han trascendido hasta nuestros días, son la famosa “Crisis de los misiles” y “el Bloqueo de Berlín”. A pesar de ésto, todo quedaba aquí, en miedo y sensación de inseguridad, por supuesto una inseguridad que de haber recibido los ataques esperados hubiera supuesto la destrucción de gran parte de la sociedad.

En la actualidad, las medidas de seguridad cada vez son mayores (al menos de cara al público) y éstas llegan a tal extremo que hoy día rozan el ridículo, pero lo hacen porque tras los acontecimientos de los últimos 10 años, no es exagerado decir que la paranoia se ha adueñado de muchos civiles.

El atentado del 11 de Septiembre, con la caída de las Torres Gemelas de Nueva York, es al siglo XXI el comienzo de una situación, como la Caída del Muro de Berlín en 1989 fue el final de otra. Desde entonces, está en la mente de la mayoría de los ciudadanos occidentales que aquel ataque a la mayor potencia mundial fue el comienzo de una serie de atentados en los que ninguna ciudad puede quedar librada. Es decir, ya nadie pone en duda, que así como ha sido posible volar las Torres Gemelas y el Pentágono el día de mañana un comando suicida puede hacer estallar, en cualquier rincón del mundo, un artefacto atómico que cause un millón de muertos.

Así ha sido durante éstos últimos años, como hemos podido ver en los atentados de Londres, Madrid, en el caso de Occidente, y en India, Marruecos y otros países en vías de desarrollo, cuya seguridad no ha acaparado la atención de los medios tanto como Occidente, a no ser que el atentado llegase a límites mayores.

En cualquier caso, en la actualidad, vemos que la principal amenaza para la seguridad es el terrorismo, ya sea por organizaciones religiosas o nacionalistas. Así que, aunque como decía antes la capacidad de destrucción sea mucho menor, la frecuencia con la que los atentados son llevados a cabo y la forma en la que cualquier medida de seguridad tomada por los distintos gobiernos es bulnerada de diez maneras distintas por los terroristas, me atrevería a afirmar que el mundo era en buena parte más seguro en la época de la Guerra Fría que ahora. Al menos los distintos gobiernos sabían en base a qué habría una reacción y sabían como evitarla en buena medida, en su propio terreno.

Puede que tratar el tema desde esa visión y esta forma de exponer los argumentos, tenga poca perspectiva de futuro, pues estoy teniendo en cuenta que han pasado 20 años desde el fin de la Guerra Fría y sé que no pasó nada, ya que lo que dicen en los libros es que durante esa época, “todo estaba parado”, “nadie movía ficha”. Pero lo cierto es que durante cuarenta años se llevaron a cabo numerosas operaciones de espionaje, se planearon nuevas armas y nuevas formas de destrucción, y las confrontaciones entre ambas potencias se hicieron a través de diversos países, como es el caso de Corea y Vietnam, donde murieron miles de civiles y soldados (lo que supuso una gran crítica al gobierno estadounidense). Siendo esta la situación, era más fácil sentirse inseguro y dar casi por hecho que algo acabaría pasando, y algo mucho más grave que la mayoría de los atentados terroristas que vivimos en la actualidad.

Sin embargo, también habría que tener en cuenta que en aquel momento había países excluidos de las tensiones, o más bien, países que tomaron la decisión de no intervenir en el conflicto, entre ellos España, que aunque vivía en situación difícil con respecto a la política nacional, a partir de los sesenta comenzó a estabilizarse. La prueba es que la mayoría de las personas que vivieron entonces siempre recurren a frases como “antes no había tanta inseguridad en las calles”, por supuesto, las dimensiones y el tipo de seguridad es distinto, pero al fin y al cabo viene a ser lo mismo. Y lo cierto es que, como digo, en otras medidas, con respecto a la seguridad de la calle, las estadísticas empeoran: hay más robos, más violaciones, numerosos asesinatos, etc.

También me gustaría resaltar la importancia de los medios en ésta cuestión, pues muchas veces se hace eco de noticias alarmantes que no llegan a realizarse y que suponen una sensación de inseguridad y miedo muy fuerte para la ciudadanía, como fue el caso de la famosa gripe A, de la cantidad de personas que dijeron que morirían a las que han muerto realmente hay una diferencia abismal (de 500.000 a 18.000), y así en una serie de cuestiones (atracos, terrorismo, asesinatos, enfermedades, sucesos de bandalismo…) que hacen que la población sienta mucha más sensación de inseguridad con respecto a lo que ocurre en el mundo.

Hace poco, Gregory Treverton, vicepresidente del Consejo Nacional de Inteligencia entre 1993 y 1995, declaraba en El País, “el terrorismo islámico, no es una amenaza existencial, como lo era la guerra nuclear con la URSS, pero es la cuestión de seguridad más importante por el factor azar. Pueden golpear en cualquier lado, en Atocha, Londres o Estados Unidos.” Esto me ayuda a explicar mi idea; el terrorismo no alcanza la magnitud de daño de una guerra nueclear a primera instancia, pero por otros factores, como es el caso de no saber donde van a atacar, la amenaza se multiplica, creando un ambiente de paranoia en ocasiones caótico.

 

Teniendo en cuenta éstos distintos aspectos, la conclusión más acertada me parece la más difusa: el tema de la seguridad está vinculado a las decisiones que en cada época o coyuntura se han tomado por los dirigentes políticos o responsables de gobiernos, es decir, por los hombres, por las personas y en definitiva por los intereses de unos y de otros. Visto así, tan inseguro era el tiempo de la Guerra Fría como el actual. Pero, como he ido diciendo a lo largo de la exposición, el motivo de miedo e inestabilidad desde 1947 a 1991 fue el motivo principal que sirvió para mantener la paz, al contrario que en la actualidad, donde todo es mucho más imprevisible y nosotros perdemos capacidad de enfrentamiento, pues como decía antes con otras palabras, “para cada nueva medida de seguridad, diez nuevas formas de romperla”.


BIBLIOGRAFÍA

 – Diversos autores, El mundo después del II de Septiembre de 2001 (Península, 2002).

 – Fernando García de Cortázar y José María Lorenzo Espinosa, Historia del mundo actual 1945, 1992. (Alianza Universal, 1991).

– Bruno Cardeñosa, El Gobierno Invisible (Espejo de tinta, 2007).

Historia del mundo contemporáneo (Anaya, 2006).

Gracias a Paco Ruiz, profesor de Historia, por su ayuda en este trabajo.

OPINIÓN: PAPEL DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN LOS PROCESOS JUDICIALES

Por Míriam Fernández Mata

El periodista dice: ¡Culpable!

No es un gran descubrimiento decir que los medios de comunicación poseen un increíble,  majestuoso, extraordinario, sobrenatural y casi invencible poder a la hora de generar opinión pública. Obviamente, de estos juicios de valor o análisis críticos de la realidad no se escapan los procesos judiciales. Interaccionan así dos disciplinas sociales: el periodismo y el derecho. Y su relación, aunque cordial en apariencias, genera vendavales internos que ni los mejores meteorólogos podrían predecir.

Es evidente que a la hora de juzgar y decidir, la opinión hecha pública tiene influencia sobre el juez del caso en cuestión. La presión que pueden ejercer los medios de comunicación a través del seguimiento de los procesos judiciales es brutal. Estamos hablando, pues, de los juicios paralelos, aquellos que realiza la prensa aprovechando de forma extraordinaria la potestad que se le otorga en el artículo 20 de la Constitución Española: la libertad de información. Sin embargo, muchos son los que no se plantean en esta cuestión otro artículo de igual valor recogido en la mismísima Carta Magna: el artículo 24. En éste se hace referencia a la presunción de inocencia. Lo que se podría resumir en la máxima: “Toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario”. En teoría, esta presunción de inocencia sólo puede caer con la sentencia definitiva. En la práctica, la presunta inocencia de muchas personas se desmorona ante informaciones tendenciosas y sensacionalistas que destruyen vidas de siempre presuntos culpables.

Entonces, ¿qué hacen los medios transmitiendo información sobre casos en los que las personas no han sido siquiera imputadas? Hasta que no se abre juicio oral la prensa ni siquiera tiene acceso a la información referente a un caso que se encuentra en un momento previo, la fase de instrucción o sumarial. Ciertamente, los medios informan hasta sobre los secretos de sumario. Algo falla, claramente. Las filtraciones corren por los teclados de los periodistas a la velocidad de la luz y con ello el proceso penal se ve gravemente afectado.

Al hilo de esta cuestión es muy recomendable el libro El honor perdido de Katharina Blum, de Heinrich Böll. Dicha novela narra la historia de una joven trabajadora que al mantener una relación amorosa con un hombre buscado por robo y asesinato ve truncada su vida. En el libro, la prensa realiza un seguimiento exhaustivo de la vida de Katharina, así como de su entorno más cercano. Los interrogatorios se filtran y Blum aparece en las portadas del periódico más importante como cómplice del bandido. La presión ejercida por los medios es capaz de acabar con la integridad y la moral de la supuesta malhechora, que pierde la razón y la cordura y mata al periodista que escribía sobre ella. La exageración de esta trama responde a una crítica feroz hacia un esquema de prensa “amarilla” y sensacionalista donde se busca lo llamativo y escandaloso por encima de todo. Los juicios mediáticos alimentan el hambre voraz de muchas personas, pero también dejan sin respiración a otras muchas.

¿Libertad de expresión y presunción de inocencia son compatibles? He aquí el dilema que parece que los medios de comunicación temen abordar. Un modelo en el que los juicios paralelos trastornan y perjudican a personas que no han sido declaradas culpables y que condicionan el pensamiento de los juzgadores no parece ser el perfecto.

OPINIÓN: Doctor Rajoy

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La fiebre de la desconfianza

Por Jorge González Solano

Fuente: Google images

Últimamente emiten cantidad de anuncios de diversos fármacos para evitar los constipados tan frecuentes en esta época. No es de extrañar que se escoja el mes más frío del año, enero, para llegar al subconsciente del cliente enfermo y que compre algún remedio en su farmacia más cercana.

Opino que, entre huevos y gallinas, escogería al elemento que incuba. Porque para elegir si nace o no nace alguien, ahí está el papel del Gobierno, que para eso lo hemos elegido los españoles democráticamente. ¿Hace frío, nos acatarramos y necesitamos comprar paracetamol?, ¿o lo compramos porque Rajoy nos ha contagiado ha todos lanzándonos un virus desde un cañón desde La Moncloa?

¡Qué gracia tiene la pregunta!, ¡Qué competencias tan exacerbadas crées que tiene nuestro presidente, Jorge González Solano!, pensarán. Pero exclamo que sí se propagan “informedades venéreas” (neologismo de la casa), como que la vacuna contra el SIDA, ya inventada, no se vende por su elevado coste. O que el terremoto que asoló el país nipón el pasado 2011 fue creado y controlado por EEUU.

Y el ex presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, está exonerado, es inocente…

Qué tontería, hace frío porque es invierno. Parece lógico. ¿Lo es?

REPORTAJE: La población china y su integración en España.

Por María Díaz Valderrama.

Ming Guang Zhan, más conocido como Iñaki en su cafetería, es uno de los 30.000 autónomos chinos residentes en España. Después de veintiséis años en el país, su conocimiento de la lengua española no es demasiado amplio, pero se defiende. Iñaki está seguro de lo que los españoles piensan de su cultura y su forma de ser, pero sabe que hay otras formas de ganarse el respeto y el cariño de la población y por eso empieza por tratar a sus clientes como “a los españoles les gusta”, con una sonrisa y alguna que otra conversación. “Abrí la cafetería hace diez años y he ido adaptándome a éste comercio, es lo que hace un empresario”.

 Antes de venir a España trabajaba en una oficina en China, no sabe hacer una comparación exacta de la profesión que correspondería a su antiguo trabajo en España, repite con dificicultad las palabras “funcionario” y “oficina”, “moviendo empleo”. Responde afirmativamente cuando digo Recursos Humanos pero no termina de aclarar su función. Sin embargo China destaca por sus tradición de buenos comerciantes.

 Actualmente los chinos residentes en España son 165.917, según las últimas estadísticas del Ministerio de Trabajo e Inmigración, de ellos, como decía al principio, más de 30.000 son autónomos.

Aunque en número no superan a marroquíes, ecuatorianos o colombianos, su presencia es una de las más notadas por la gran cantidad de establecimientos y negocios que tienen en el país y a pesar de eso son los más desconocidos para nosotros. “Son muy herméticos”, dice Loreto, un cartero de cincuenta y ocho años que los crítica por su falta de integración, “después de tantos años en España, vas a sus locales y sus hijos siguen estando al fondo haciendo sus cosas, no salen, no se relacionan con otros niños; sólo se mueven en su ambiente”.

Aunque este proceso de integración va cambiando y poco a poco se abren más a los españoles y a nuestra cultura, vienen aquí por trabajo y por la calidad de vida, “la Administración piensa más en la gente”. Cuando hablo con Jiaowei (le gusta que los españoles la llamen Celeste), esa es la frase que más me sorprende. Celeste, de veintiún años tan sólo lleva cuatro en España, hasta los diecisiete vivía en China con sus abuelos, separada de sus padres propietarios de un pequeño establecimiento en la calle Galileo de Madrid. Su padre no acepta hablar conmigo y tampoco quiere que su mujer o su hija lo hagan, pero cuando él no está Celeste no duda en charlar conmigo. Anteriormente, sus padres se dedicaban a la confección pero cuando vinieron a España con sus hermanos, después de seis años trabajando como camareros, abrieron su propio negocio.

Celeste admite que a penas se relaciona con otras personas que no sean chinos, estudia español en la Escuela de Idiomas de Jesús Maestro y tiene tan sólo una amiga española, “también doy clases de chino a dos niños pequeños, de cuatro y doce años; la gente ahora se interesa mucho por nuestra cultura y por nuestro idioma”.

Cuando vuelvo al tema del Estado en China, Celeste dice no entender lo que pregunto, y a pesar de las distintas maneras en las que intento consultarle, de repente, no puede entenderme, sólo me dice “en España, la vida es mejor, ya no quiero volver a China”. Sus padres tampoco quieren volver, pero lo harán seguramente, nos cuenta, cuando sean mayores. “Es lo que hace la mayoría, vuelven allí cuando ya son ancianos, ellos vinieron por necesidad; mis abuelos, en cambio, nunca han querido venir”.

Me pregunto, qué es lo que más sorprenderá a Celeste de nuestro país y nuestra forma de ser, como a nosotros de ellos, “la comida, coméis mucho crudo, por eso no me gusta la comida española”. Tanto ella como sus padres siguen con sus hábitos, me responde, los horarios también son muy distintos.

 Manifestaciones por la igualdad en los negocios.

Recientemente, el veintiocho de noviembre, tuvo lugar un acto sorprendente, la primera manifestación del colectivo chino. Trescientas personas se reunían en la puerta del ayuntamiento de Madrid para pedir más igualdad, quieren que se les conceda una “segunda licencia” para poder vender alcohol a partir de las diez de la noche. La modificación de la Ley de Drogodependencias, aprobada en diciembre de 2010, permite a grandes superficies y establecimientos de veinticuatro horas, vender alcohol después de las diez. Los empresarios chinos son los más perjudicados con ésta modificación y quieren que les concedan la licencia que les permita estar en igualdad de condiciones, dicen que ésto discrimina a sus comercios con horarios de atención al público muy amplios y que ya venían vendiendo alcohol desde hace años.

Zhuxiao es uno de los pocos comerciantes del madrileño barrio de Usera que me da una respuesta, le resulta difícil expresarse con claridad pero me dice que tienen derecho a quejarse y a pensar en ellos; “la Comunidad de Madrid sólo piensa en sus intereses, nosotros pagamos impuestos, somos iguales y queremos trabajar como españoles”.

A pesar de la respuesta de Zhuxiao, me resulta difícil llegar a ellos. La respuesta más frecuente en cualquier negocio al que me acerco es “no conoce el español”, seguido de una larga lista de “no” que me deja sin muchas opciones. Incluso en Usera, el barrio de Madrid con más población china, 6.670, donde además el sesenta por ciento de los locales pertenecen a ellos, me encuentro ante comerciantes que mueven la cabeza afirmativamente, sonriendo y moviéndose de un lado de la tienda a otro sin decir una palabra. Eso en el caso de los hombres, si en el local sólo hay mujeres un “no”, acompañado de una expresión seria será toda mi respuesta, no puedo incluir las respuestas que me han llegado a dar en chino, por mi desconocimiento del idioma.

La forma de implantar sus negocios ha tenido un éxito rotundo entre ellos por su forma de abrir. Con los convenios entre China y España, la facilidad para abrir estableciemientos en un momento dado, supuso un boom para el país que vio como además de restaurantes, comenzaban a abrir tiendas de alimentación, especialmente a finales de los años noventa.

Tanto Iñaki, como el padre de Celeste, como Zhuxiao tienen algo en común. Cuando vinieron a España, tenían familia, ya establecida, con negocio propio. Después de años de trabajo para sus propias familias, conviviendo en pisos con nueve personas, durmiendo en camas que debían amontonarse en la habitación, recibieron un préstamo de sus familiares. Éste dinero les permitió abrir su propio negocio y en un futuro devolver esa cantidad al prestamista sin intereses. Los bancos no existen para ellos.

 

Volviendo al punto anterior, es algo que choca, trabajan con sus familias y, en cualquier caso, entre chinos, “en el caso de grandes superficies, como el Chinatown a las afueras de Madrid, no verás una persona que no sea china trabajando allí”. Sorprendentemente, la mayor parte de su público es chino y por ello, dicen, tratan de valerse de ellos mismos para atender al cliente. Isabel, es economista, pasea con su marido y cuando me acerco a ellos dice que no entiende mucho sobre temas particulares, pero opina, que los distintos convenios entre gobiernos han facilitado la apertura de esos establecimientos, “por mucho que digan, no pagan impuestos como un establecimiento español y contra eso no podemos competir”.

Los tipos de negocios también han cambiado, los restaurantes ya no atienden al exotismo que vendían en los años ochenta, ya no es un comercio para españoles sino para chinos, especialmente en Usera, hay restaurantes establecidos según las distintas regiones del país. Si algo destaca en China es su gran variedad de comidas, a los residentes en España les gusta probar la cocina de las distinas zonas del país. Después de que el negocio del restaurante se sobrecargara, pasaron a los establecimientos de alimentación y ahora se adaptan al mercado español comprando cafeterías y restaurantes con cocineros españoles y platos típicos de aquí, potajes, pescados en salsa, incluso te reciben con unas aceitunas. Si por algo se caracterizan los chinos es por su capacidad de adaptación y su dedicación al trabajo.

 La integración de jóvenes estudiantes.

Me encuentro en una cafetería típica española, regida por chinos, donde he quedado con Ran Pei, estudiante de Filología Española en la Universidad Complutense. Su situación es muy distinta al resto de personas con las que he hablado. Ran Pei, lleva dos años en España y ha venido expresamente a estudiar español, luego quiere volver a China para trabajar enseñando español y relacionarse con nuestra cultura. “En China, España vende mucho”. Sus padres, también comerciantes -en éste caso de joyas y perlas- la han enviado a España para estudiar.

Vive en un piso con otros chinos y reconoce que no tiene amigos españoles. “No salimos de noche como aquí, me parece bien que hagan botellón, que salgan hasta las cinco de la mañana, pero eso no va con nuestra cultura, por eso a veces no me siento cómoda y prefiero estar con gente como yo”. Sus planes son con amigos chinos, que ha ido conociendo aquí, sólo dice que a va a pasear con ellos, ni siquiera van al cine.

Ran Pei no para de sonreir y aunque no termine de entender las preguntas me trata con amabilidad, conoce a la perfección nuestra cultura y forma de ser, pero la vive desde fuera, realmente, como nosotros vivimos la suya, observando tras el cristal.

Puede que como me decía Loreto, las nuevas generaciones, los que van naciendo aquí comiencen a hacer migas con españoles y acaben por integrarse, compartiendo nuestra cultura y nuestros hábitos. Puede que nuestros miedos hacia su cultura vayan desapareciendo y no ignoremos sus costumbres, dejando a un lado leyendas y llegando, poco a poco, a una convivencia sana y multicultural.

AUDIO ANÁLISIS: El futuro de los medios de comunicación

Por Juan Carlos González Pérez

Excelente análisis dentro del especial “Las cinco revoluciones” que llevó a cabo el periodista Rafa de Miguel en la Cadena Ser el pasado 7 de enero del 2012.
Para escucharlo, pinchar aquí (Fuente: Cadena Ser)

Siempre es bueno analizar en profundidad, recurrir a la auto-crítica y dar voz a protagonistas con el fin de mejor en lo que cada uno hace y busca dedicar el resto de su vida.

#porunPeriodismodecalidad

ENTREVISTA (PERFIL) A MARÍA BECERRIL

Por Míriam Fernández Mata

ENTREVISTA A MARÍA BECERRIL, JEFA DE PRENSA DEL GRUPO PARLAMENTARIO DE IZQUIERDA UNIDA (MADRID)

Fuente: La Lupa Digital

“Hacer información política engancha”

Izquierda Unida está de buen año. Tanto en las autonómicas como en las generales el partido ha cosechado resultados muy satisfactorios. Detrás del éxito se encuentran muchas personas que trabajan codo con codo para obtener las mejores cifras posibles. María Becerril, jefa de prensa del Grupo Parlamentario de la Comunidad de Madrid, es una de las piezas que conforman el puzle del partido que siempre permanece a la izquierda. La periodista, responsable de comunicación de Gregorio Gordo −el que fue aspirante a la presidencia de la Comunidad de Madrid−, desempeñó una actividad incesante durante la campaña de mayo. Las horas extras se convirtieron en el pan de cada día y los fines de semana desaparecieron del calendario. No obstante, Becerril estima que valió la pena el sacrificio.

Pese al halo de serenidad que desprenden las palabras de María Becerril, ella asegura amar la actividad frenética. Y de tal forma se podría definir su vivencia durante las elecciones autonómicas. La preparación fue minuciosa, exhaustiva, constante e imparable. Pero a la periodista todo este proceso le fascina y lo recuerda más que con cansancio, con alegría. Fueron 15 días donde vivía por y para Gregorio Gordo, portavoz del Grupo Parlamentario del partido. Su relación con Gordo, al que cariñosamente llama Goyo, es cercana y cómplice, lo que facilita la tarea enormemente. Se convirtió en las dos semanas de campaña en su fiel compañera, en su sombra, y donde estuviera él estaba ella. Elaboró sus discursos, preparó sus notas de prensa y siempre estuvo a su lado como comunicóloga personal. Fueron tiempos de trabajo duro, donde las 24 horas del día simbolizaban una nimiedad y siempre quedaban cosas por hacer. Por la mañana se preparaba la rueda de prensa, por la tarde se viajaba hasta el enclave donde se daba el  mitin correspondiente;  así todos los días durante dos semanas largas, pero apasionantes.

En las elecciones de noviembre, en cambio, Becerril pudo respirar y recuperar sus labores cotidianas. El trabajo no fue comparable con el de meses atrás, pues en el ámbito nacional se aúnan las fuerzas de muchas personas. Por supuesto, todo aquello que recae en la capital es gestionado y apoyado. También se acude a actos, pero de forma puntual. De tal forma que las generales no simbolizaron un cambio brusco en la vida de Becerril. En este sentido, la periodista destaca que en su actual empleo el trabajo es de picos. Hay jornadas con mucho ejercicio y otras muy reposadas, hay momentos estresantes y otros rutinarios, hay sobresaltos y tranquilidad. Algunos días pueden ser muy sacrificados, pero ella considera que esto es parte del periodismo, y lo asume con una sonrisa de conformidad. Es consciente de que trabaja para unas siglas y eso condiciona, al igual que trabajar en un medio u otro, pero para ella el ingrediente estrella del periodismo es la honestidad y siempre aliña así su información. Sin embargo, en ocasiones como las elecciones generales añora estar en un medio de comunicación para poder cubrir la información desde un abanico más amplio. Pincela con nostalgia los recuerdos de aquellos tiempos en los que su actividad periodística le permitía informar sobre toda la realidad política.

Su actividad cotidiana gira, como si de un satélite se tratara, alrededor del Pleno de la Cámara de los Diputados. En torno a ello hay dos días clave: martes y jueves. Martes de preparación, jueves de acción. La jefa de prensa confiesa que la política engancha y, más aún, la información periodística al respecto. Los días restantes de la semana la labor cambia el cariz político por otro más plural. Se hacen notas de prensa sobre medio ambiente, sanidad, educación, etc. Además, se atiende a los medios y se cubren los imprevistos que puedan surgir. Todo ello origina una atmósfera de aparente variedad que entusiasma a Becerril, que cree que se está haciendo un buen trabajo comunicativo.

Sus recuerdos en el periódico ABC y en Europa Press se apoderan de ella de forma habitual. Ejercer el periodismo en los medios de comunicación le ha permitido tener un bagaje imprescindible para su trabajo actual. Ella conoce lo que los medios necesitan e intenta aportarlo, facilitando al máximo lo requerido. Esa empatía característica que cree que sólo posee por haber sido una todoterreno de agencia. Elabora las notas de prensa, los dossiers, prepara la documentación y gestiona las entrevistas siempre pensando en los propios periodistas.

Becerril asevera que nada tiene que ver el periodismo de agencia o de periódico con el que se hace desde un partido político. Se abriga con la bufanda para ahuyentar el mal que invade su garganta, al igual que se recoge en el trabajo actual y en los momentos gratificantes para olvidar el periodismo vivaz e instantáneo de sus primeros años y centrarse en otro, más reposado y reflexivo.